Cáncer con rostro de mujer

Salud

Piense un segundo en su mamá, hermana, esposa, novia, hija, sobrina, prima, amiga, en cualquier mujer en su vida o en usted misma. Si tiene entre 20 y  45 años de edad y es mujer, ya tiene dos factores de riesgo que podrían predisponerla para padecer cáncer de tiroides.

Si a estos dos factores le sumamos exposición a radiaciones en la cabeza o el cuello; antecedentes de agrandamiento de la tiroides (conocido como bocio); si en la familia hubo o hay enfermedad tiriodea o cáncer de tiroides; o, si se es de origen asiático… las probabilidades de que sufra de cáncer de tiroides aumentan.

El cáncer de tiroides se ha convertido en la neoplasia endocrina maligna más común. En todo el mundo se producen más de 567.000 nuevos casos de cáncer de tiroides al año, y se estima que más de 41.000 personas mueren a causa de la enfermedad por año.

Ante todo, estamos hablando de factores de riesgo, lo cual no significa que padecerá la enfermedad, pero sí que tiene que cuidarse. La causa del cáncer de tiroides es desconocida todavía y no suelen presentarse signos o síntomas claros; sin embargo, si la enfermedad avanza sí se pueden identificar estos signos:

Un bulto que se puede sentir en el cuello

Cambios en la voz y ronquera

Dificultad para tragar

Dolor en el cuello o la garganta

Ganglios inflamados en el cuello

Ante la presencia de alguno, o algunos de estos signos, es mejor consultar con el médico.

Antes de avanzar con el cáncer de tiroides, hablemos por un instante de la tiroides. Empecemos diciendo que la tiroides es la glándula que se encarga de producir las hormonas tiroideas, las cuáles ayudan a que órganos como el corazón y los músculos funcionen adecuadamente.

A esta glándula se la describe como si tuviera forma de mariposa y está ubicada hacia delante en el cuello, justo por encima de la clavícula.

El cáncer de tiroides

Ahora sí, ¿qué es el cáncer de tiroides? La explicación sencilla es que es una enfermedad en la cual se forman células malignas en los tejidos que la gládula tiroidea.

Ahora un poco más profundo: este tipo de cáncer sucede cuando las células de la tiroides mutan, permitiendo que crezcan y se multipliquen a gran velocidad; al acumularse en la tiroides forman un tumor. Se estima que el 90% de estos tumores son benignos; no obstante, los cancerosos pueden esparcirse por el cuerpo y causar serios daños al organismo, hasta comprometer la vida del paciente.

Existen diversos tipos de cáncer de tiroides:

Cáncer papilar de tiroides: es el más común y es más frecuentes entre personas de 30 a 50 años de edad.

Cáncer folicular de tiroides: suele afectar a personas de más de 50 años.

Cáncer anaplásico de tiroides: es muy raro y se presenta en personas mayores a los 60 años.

Cáncer medular de tiroides: se relaciona con los niveles altos de la hormona calcitonina.

Diagnóstico y tratamiento

El paso inicial para detectar una amenaza de cáncer de tiroides es identificar protuberancias en el cuello. Entonces, si usted ve o siente que su cuello está hinchado o que hay una masa extraña ahí, tiene que acudir al médico.

A partir de aquí, el doctor puede realizar estudios por imágenes como ultrasonidos; también con exámenes de sangre.

No obstante lo anterior, la aspiración con aguja fina es el método más confiable para diagnotiscar un cáncer de tiroides. Este consiste en en la inserción de una aguja en la zona afectada para sacar una muestra de células o líquido para ser examinados usando un microscopio.

En cuanto a su tratamiento, hay diferentes formas de atenderlo:

Cirugía: para extirpar el tumor o la tiroides parcial o completa.

Radioterapia: para destuir las células cancerosas o impedir que crezcan.

Quimioterapia: para interrumpir la formación de células cancerosas.

Terapia con hormona tiroidea: para eliminar hormonas o bloquear su acción.

Terapia dirigida: para atacar células cancerígenas específicas.

Si bien el tratamiento del cáncer de tiroides difiere entre estos tipos, casi siempre incluye la extirpación quirúrgica de parte o de la totalidad de la glándula tiroides, el cual es el tratamiento curativo del cáncer de tiroides diferenciado. Luego, tratamiento de yodo radiactivo es un tratamiento coayuvante y que sirve para evitar que el cáncer regrese o recurra.

La tasa de sobrevida a los 5 años es de 98% aproximadamente y 10% de los cánceres diferenciados pueden presentar conductas más agresivas con el tiempo. Por ello, algunos pacientes requerirán nuevas terapias blanco. Sin embargo, actualmente las opciones de tratamiento y los avances médicos han dado paso a soluciones innovadoras que ayudan a mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer de tiroides.