Si bien el 14 de febrero es el día en el que se celebra San Valentín, los cibercriminales aprovechan las estafas amorosas para engañar a sus víctimas durante todo el año, buscando información sensible o algún rédito económico. Por eso, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, repasa las principales estafas amorosas que circulan actualmente en el mundo digital, analiza cómo los atacantes están utilizando la Inteligencia Artificial para su provecho, y comparte ejemplos para tomar conciencia de la magnitud y las consecuencias que pueden tener estos engaños.
Uno de los señuelos más utilizados por el cibercrimen para llevar a cabo sus estafas es el amor. Con la promesa de una relación ideal y duradera, logran engañar a sus víctimas para obtener algún tipo de beneficio.
ESET describe diferentes tipos de fraude para poder reconocerlos de inmediato y evitar así ser víctima de una situación:
Catfishing: Consiste en la creación de perfiles falsos en redes sociales o sitios de cita para engañar a las víctimas y obtener dinero o información.
Las principales excusas utilizadas por los atacantes son variadas entre ellas:
Enfermedad
o cárcel: una vez generado el vínculo, solicitan dinero para gastos médicos o
problemas bancarios.
Inversión
lucrativa: Convencen a la víctima de invertir en criptomonedas u otros activos.
Militar
en un país lejano: Los atacantes exigen dinero para boletos de avión o atención
médica.
Envío
de regalos costosos: el estafador solicita pagos de impuestos ficticios por
envíos de lujo.
Propuesta
apresurada de casamiento: el estafador exigirá dinero para organizar una
supuesta boda. El dinero viajará sin escalas a la cuenta del delincuente.
Abundancia
de oro y dinero: la excusa es una gran herencia de oro o dinero, para la cual hay
que pagar ciertos impuestos de aduana. Lo único que verá la víctima es cómo se
vacía su cuenta bancaria.
Naufragio
petrolero: se hacen pasar por ingenieros en plataformas petroleras para pedir
diner.
Fotos íntimas: tras generar confianza, extorsionan a la víctima con hacer públicas sus fotografías íntimas.
Kittenfishing: El término se utiliza para enmarcar un tipo de engaño “leve”, donde las personas se presentan en las aplicaciones de citas con una versión incompleta o hasta exagerada de sí mismas. Puede incluir desde la exageración de cualidades personales hasta la distorsión de anécdotas o vivencias personales con el objetivo de ser más deseables e interesantes para las personas que conocen en línea.
Si bien el kittenfishing es una práctica “leve” de engaño, sus consecuencias pueden ser bastante significativas, incluyendo desde frustración, desilusión y desconfianza, afectando así la imposibilidad de comenzar una relación a futuro.
El auge de las plataformas de citas ha captado la atención del cibercrimen. Algunas de estas estafas incluyen:
Sitios
de citas falsos: su objetivo es recopilar datos personales y financieros con
falsas promociones y así acceder a la información bancaria.
Falsa
verificación de Tinder:
es muy usual la estafa que involucra un mensaje de texto o correo electrónico asegurando
que es necesario verificar la cuenta, mediante un enlace. Estos son utilizados
para robar datos bancarios.
Sitios falsos con malware: El estafador redirigen a las víctimas a páginas infectadas con virus.
El avance de la IA ha facilitado el uso de deepfakes en estafas amorosas. Los ciberdelincuentes crean perfiles falsos con imágenes y videos manipulados digitalmente para engañar a sus víctimas en videollamadas. Una vez generada la confianza, piden sumas altas de dinero, con excusas como emergencias familiares.
Para evitar caer en engaños románticos es necesario conocer aquellas señales o alertas que podrían dar indicios de que algo sospechoso puede estar ocurriendo.
ESET comparte los siguientes consejos:
Desconfiar
de quienes expresan sentimientos profundos demasiado rápido y el querer salir
de la plataforma debería ser motivo suficiente para estar alerta.
Prestar
atención a inconsistencias en sus relatos o redes sociales.
Nunca
enviar dinero a desconocidos.
Se
debe sospechar de alguien que siempre tienen alguna excusa para no concretar un
encuentro en persona.
Es
aconsejable realizar búsquedas en la web de las imágenes que se reciben o que hay
en su cuenta, con el fin de validar que es quien dice ser. Para eso se puede
utilizar Google Images o TinEye.
No
compartir información íntima o confidencial, fotos o videos, si no se conoce en
persona.
Si
se concreta un encuentro, avisar a alguien de confianza.
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