CONAP e INAB reciben semilla donada por fao/koica

Ecología

Autoridades del Consejo Nacional de Áreas Protegidas –CONAP- y del Instituto Nacional de Bosques -INAB- recibieron una donación de semillas de especies forestales por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con apoyo financiero de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), en el marco del proyecto: “Adaptación de comunidades rurales, a la variabilidad y cambio climático para mejorar su resiliencia y medios de vida en Guatemala».

La donación fue de las especies Pinus maximinoii (pino), Cedrela odorata (cedro), Swietenia macrophylla (caoba del norte), y Gliricidia sepium (madre cacao). 

“Este material genético será utilizado para proyectos de INAB, así como para contribuir a las acciones estratégicas realizadas por municipalidades, organizaciones no gubernamentales y otros actores con iniciativa propia para la restauración de nuestros bosques y así continuar con el proceso de recuperar bosques o ecosistema degradados a una condición similar a la original”, comentó el Ing. Rony Granados, gerente del INAB.

La entrega al INAB constó de 25.8 libras de semilla de caoba, equivalente a 10 mil arbolitos; 25.8 libreas de semilla de cedro, equivalente a 287,500 arbolitos; 5 libras de semilla de pino maximinoii, equivalente a 100 mil arbolitos; y 5 libras de semilla de madre cacao, equivalente a seis mil arbolitos. En total la entrega representa 403,500 arbolitos para la restauración. 

Asimismo, el CONAP recibió 25.8 libras de semilla de caoba, equivalente a 10 mil arbolitos; y 25.8 libreas de semilla de cedro, equivalente a 287,500 arbolitos, para un total de 297,500 arbolitos para restauración forestal.

“El CONAP estará coordinando la dispersión de las semillas vía aérea en el Norte del país, específicamente en áreas protegidas degradadas o afectadas por los incendios forestales. Las semillas donadas de las especies caoba y cedro son adaptadas a la zona y coadyuvarán a restauración de las áreas”, indicó el Ing. Carlos Martínez, Secretario Ejecutivo del CONAP.

Las áreas protegidas contribuyen al desarrollo social y económico de la población, ya que muchas familias dependen de los bienes y servicios que estas proveen, es por ello que, estos proyectos coadyuvan a recuperar las áreas desprovistas de bosque, aseguran el bienestar de las comunidades locales, procuran la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica y a mantener la cobertura forestal dentro del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas -SIGAP-.

En total la entrega representa 701 mil arbolitos de caoba, cedro, madrecacao y pino maximioii.

Esta entrega responde a uno de los objetivos del proyecto enfocado a la planificación y restauración de tierras en proceso de degradación y deforestación, para el desarrollo de transiciones apropiadas hacia ecosistemas agroforestales productivos y sostenibles.

«El trabajo que realizamos con el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, el INAB y el CONAP es gracias a la confianza que la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) ha depositado en FAO, con el fin de apoyar a las familias rurales para adaptarse a la variabilidad climática a través de la restauración de tierras degradadas, el fomento del valor agregado y vinculo a mercados forestales, y el fortalecimiento institucional de las entidades de gobierno», comentó Ricardo Rapallo, representante de FAO en Guatemala.

Banco de Semillas Forestales –BANSEFOR- INAB

En el año 2016 INAB restableció el Banco de Semillas Forestales, (BANSEFOR). En ese sentido, desde el año 2017 inicia a operar desarrollando las actividades de monitoreo, recolección, beneficiado, almacenamiento y comercio de semillas forestales de especies con demanda para los proyectos de reforestación, así como de especies nativas de suma importancia para el país.

BANSEFOR, desarrolla distintas acciones para cumplir con los objetivos de “Conservar, propagar y mejorar germoplasma forestal nativo de Guatemala, garantizando la preservación de especies arbóreas de valor económico, social y ambiental para el país, que son reserva de diversidad biológica para el desarrollo económico, la seguridad alimentaria, la adaptación y mitigación al cambio climático para el mundo”.

El Banco de Semillas Forestales también cuenta con un laboratorio que controla la calidad del material genético proveniente de las fuentes semilleras. Con lo cual certifica la procedencia, porcentaje de germinación, contenido de humedad, peso, pureza, entre otros de acuerdo a la  Asociación Internacional de Pruebas de Semilla.

La semilla producida y certificada es utilizada en proyectos de los programas de incentivos forestales bajo la modalidad de establecimiento y mantenimiento de plantaciones con fines industriales, restauración de tierras forestales degradadas, en el cumplimiento de obligaciones de repoblación forestal derivados de autorizaciones Licencias de Aprovechamiento Forestal, en el establecimiento de plantaciones voluntarias, entre otros.