La Gremial de Palmicultores de Guatemala participó en el foro “Mujeres y agua, un vínculo innegable”

Mujer Sociales

En el marco del Día Internacional de la Mujer, celebrado el 08 de marzo, la Gremial de Palmicultores de Guatemala (GREPALMA), reconoce el papel que juega la mujer en el manejo del agua y en la toma de decisiones desde distintos sectores de la sociedad respecto a su uso y conservación.  Para abordar los retos y oportunidades en el manejo del recurso hídrico, Karen Rosales, directora ejecutiva de GREPALMA, participó en el Foro “Mujeres y agua, un vínculo innegable”, evento organizado por el Fondo de Agua para la Región Metropolitana de Guatemala (FUNCAGUA).

“El recurso hídrico es indispensable para la agricultura. Y esto a su vez representa algo crucial para la seguridad alimentaria a nivel mundial. En el agro producimos alimentos de consumo diario y la producción depende en gran medida del valioso recurso hídrico. Según datos estimados del 100% de agua disponible en el planeta, únicamente el 2.5% es para consumo humano, de ello alrededor del 70% es empleada en agricultura, 22% en la industria y el resto es uso domiciliario, entonces ahí viene la importancia del uso del recurso hídrico, asimismo la tarea que tiene el sector de la agroindustria y nuestro rol como mujeres”, expresó Karen Rosales, Directora Ejecutiva de GREPALMA.

Rosales tuvo la oportunidad de participar con Regina de Riojas, empresaria, escritora y líder ambiental; Crista Fonseca, gerente de la Empresa Municipal de Agua; Migdalia Hernández, presidente de la Asociación de Desarrollo Integral de Vecinos de la Aldea San Antonio Las Flores, AMDISAF y; Mónica Stein, vice rectora de la Universidad del Valle de Guatemala.

En el foro moderado por Rosa María de Frade, del Consejo Directivo de FUNCAGUA y María José Iturbide, directora ejecutiva de FUNCAGUA, conversaron sobre la importancia del papel de la mujer en el recurso hídrico y el liderazgo que cada una de ellas ha aportado desde su sector.

“Específicamente en el uso del agua sobre el cultivo de palma, es vital para el fruto. El 80% de las plantaciones del cultivo de palma en Guatemala, dependen de agua de lluvia; únicamente. El 20 % utiliza sistemas de riego, haciendo uso responsable del recurso hídrico. Las empresas cuentan con procesos de uso eficiente del recurso hídrico en las plantas de beneficio, las mujeres de las comunidades aledañas están aprendiendo todas estas buenas prácticas y nos enorgullece ser parte de ese proceso”, afirmó Rosales.  

La directora de GREPALMA destacó tres principales preocupaciones o desafíos en el tema de agua, que repercuten en el manejo sostenible de este bien para las personas:

Los efectos del cambio climático o el estrés hídrico, el cual afecta directamente la producción agrícola.

Ordenación integrada de recursos hídricos, con toma de decisiones basados en la ciencia y datos técnicos fiables.

Infraestructura para acceso a agua en áreas rurales, o más bien en las infraestructuras inexistentes, otras que urgen que sean rehabilitadas y otras modernizadas.

El sector de palma de Guatemala cuenta con tres de las composteras más eficientes y grandes de la región que producen a una razón de diez a una tonelada de fertilizante orgánico vs químico, disminuyendo la posible contaminación de mantos freáticos y aguas residuales. Algunas otras prácticas que inciden indirectamente en la conservación de recursos hídricos, es el compromiso voluntario de Cero Deforestación.

Finalmente, Rosales puntualizó que es necesario “el fortalecimiento de las capacidades, con adopción de tecnologías, para que tanto Gobierno, comunidades, empresas, organizaciones civiles, enfoquen sus esfuerzos para buscar una gestión integral de recursos hídricos, y en ello el rol de la mujer es crucial”.